El espresso martini es un clásico pero ¿ha llegado el momento de que el café de especialidad avance?
El espresso martini es quizás el cóctel de café por excelencia. Cuando se hace bien, la experiencia de beberlo debe ser un equilibrio sublime entre vodka helado, espresso complejo y licor de café dulce.
Aunque el espresso martini es en gran medida un producto de la década de 1980, la bebida pasó por un período de reinvención en la década de 1990. Hoy en día, está experimentando una especie de renacimiento en un contexto de nostalgia constante por la estética y la moda del 2000.
Entonces, ¿cómo se inventó el espresso martini y qué lo convierte en un cóctel tan clásico? ¿Realmente tiene un lugar en el café de especialidad?
Para averiguarlo, hablé con Dan Fellows, dos veces ganador del Campeonato Mundial de Café con Bebidas Espirituosas, y Chris Nolte, cofundador y socio gerente de Per’La Specialty Roasters.
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¿Dónde comenzó todo?
En el Soho Brasserie de Londres, a principios de la década de 1980 (el año exacto está en debate), el legendario barman británico Dick Bradsell inventó el espresso martini.
Según su hija Bea, una supermodelo se acercó al bar y le pidió que le preparara una bebida que “la despertara y la [despeinara]”. Contrariamente a la creencia popular, la modelo en cuestión no era Naomi Campbell ni Kate Moss, y aún sigue siendo desconocida.
En cualquier caso, el Soho Brasserie acababa de instalar una nueva máquina de café espresso. Según la petición de la clienta, Bradsell añadió un trago de espresso al licor de café y al vodka, lo agitó y después lo vertió sobre hielo en un vaso. La tradición de servir el cóctel en una copa de martini no comenzó realmente hasta la década de 1990, cuando los martinis aromatizados se hicieron más populares.
Se cree que Bradsell añadió los siguientes ingredientes a una coctelera para su espresso martini original:
- Un trago de ristretto de 25 ml de la mezcla Classico de illycaffè
- 50 ml de vodka a base de centeno Wyborowa
- 15 ml licor de café Kahlúa
- 10 ml de licor frío Tía María
- Un chorrito de almíbar de azúcar
Para honrar la receta de su difunto padre, Bea recomienda “agitarlo como si lo odiaras”, lo que ayuda a crear la distintiva espuma. Finalmente, Bradsell adornó el cóctel con tres granos de café.

El secreto del éxito del espresso martini
En los últimos años, los cócteles de café en todos los ámbitos se han vuelto inmensamente populares. De manera similar, el aumento de los licores de café artesanales y en lotes pequeños ciertamente ha ayudado a impulsar bebidas alcohólicas a base de café de mayor calidad.
Cuando se prepara con la receta de Bradsell (o una similar), es fácil ver por qué el espresso martini se ha vuelto tan icónico. El resultado es un cóctel maravillosamente equilibrado y suave como la seda.
Chris Nolte es el cofundador de Per’La Specialty Roasters en Miami, Florida. “Es muy fácil entender este cóctel, es accesible y cómodo”, afirma. “Sabes que es un martini y que es un espresso. También, creo que la combinación de alcohol y café es un equilibrio clásico”.
A pesar de su popularidad, la bebida se ha ganado una reputación entre bármanes y baristas.
Dan Fellows es un creador de contenidos sobre café y cócteles. Él admite que el espresso martini es “realmente muy difícil de preparar excepcionalmente bien”. Gran parte de esto se debe a que muchos bares y restaurantes, incluso lugares de mayor nivel, no utilizan café especial o no han recibido capacitación formal para preparar café con estándares suficientemente altos.
Si bien la receta de Bradsell requería una mezcla de espresso tostado oscuro de calidad comercial, cada vez más baristas y bármanes han reconocido que la calidad del café juega un papel integral en el cóctel.
“Cuando hablas con los bármanes queda claro que el espresso martini implica mucho más trabajo en comparación con otros cócteles tradicionales“, dice Chris.

¿Cómo elevar la bebida?
Dado lo populares que se han vuelto los cócteles de café en los últimos años, tiene sentido que las cafeterías quieran servirlos; sin embargo, sin los recursos y la formación adecuada, la calidad podría disminuir fácilmente.
En primer lugar, Dan enfatiza que utilizar café de buena calidad es fundamental para preparar un espresso martini ejemplar.
Su receta requiere 40 g de espresso extraído en una proporción de 1:2 o 1:2,2 y recomienda usar un café con notas de chocolate y algunos sabores cítricos.
El siguiente paso, añade Dan, es encontrar una bebida espirituosa que complemente este perfil de sabor. Para su receta, utiliza 20 ml de ron blanco y vodka en frío para minimizar la dilución.
En vez de usar licores de café como Kahlúa o Tía María, Dan recomienda añadir 20 ml de un Saccharum de café casero (y también sin desperdicio). Se trata de un almíbar que se elabora mezclando azúcar con pastillas de café usadas.
El ingrediente final de la receta de Dan es 1 g de solución salina, que ayuda a resaltar los sabores más complejos. Por último, una vez añadidos todos los ingredientes a la coctelera, recomienda agitar vigorosamente con abundante hielo de buena calidad y después colar dos veces en una copa de cóctel cupé fría.

¿Es hora de dejar atrás el espresso martini?
No se puede negar que el espresso martini es un cóctel absolutamente clásico pero ¿se ha preparado hasta el aburrimiento?
Tenemos que apreciar cómo la bebida (y el barman pionero Dick Bradsell) ha allanado el camino para una mayor innovación al agregar café a cócteles y cócteles sin alcohol.
Han surgido una serie de variaciones sorprendentes de la bebida en los últimos años, como rallar queso parmesano por encima, lo que puede indicar que su popularidad está disminuyendo.
Si bien puede haber algún método para esta locura, Dan no lo alaba exactamente. “No lo odio pero tampoco lo amo”, dice.
Buscar inspiración en otra parte
El mundo de los cócteles de café va mucho más allá del espresso martini. Solo hay que mirar concursos como el Campeonato Mundial de Café con Bebidas Espirituosas y los Coffee Masters para ver las infinitas posibilidades, incluida la adición de café a bebidas como el negroni y el spritz.
Además, la popularidad del cold brew ha inspirado una serie de cócteles de café de alta calidad. El complejo dulzor del cold brew a menudo puede complementar mejor una serie de bebidas espirituosas y ayuda a minimizar los sabores más amargos del espresso.

Cuando se trata de cócteles, sin duda se recomienda respetar los clásicos. Al mismo tiempo, es clave dejar espacio para la creatividad y la reinvención.
Aunque deberíamos honrar y celebrar el espresso martini por lo que es, ciertamente se puede mejorar usando ingredientes de alta calidad. También, está claro que otros cócteles de café están acaparando más atención y seguirán haciéndolo.
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Traducido por Loreta Moccia. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
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