29 de octubre de 2024

La IA marcará el futuro de la producción de café pero ¿a quién beneficiará? 

Compartir
Síguenos en WhatsApp
  • Los estudios muestran que la IA podría superar a los humanos en el 50 % de las tareas en 2068
  • Los invernaderos inteligentes, las mangueras de aspersión y las herramientas de predicción de rendimiento y precio son más comunes que nunca
  • Sin una mayor regulación, los pequeños productores podrían enfrentarse a una falta de control sobre la evolución de la IA en el sector

La inteligencia artificial (IA) se está desarrollando a un ritmo incontrolable y la industria del café se adentra rápidamente en un territorio inexplorado en el que los productores quedan desprotegidos.

Aunque no es algo nuevo, herramientas de aprendizaje automático, como ChatGPT, están creciendo a un ritmo más rápido de lo que podemos entender o afrontar. El crecimiento descontrolado de la IA tiene enormes implicaciones para la agroindustria y eso incluye a los caficultores.

Los estudios muestran que hay un 50 % de probabilidades de que la IA supere a los humanos en todas las tareas dentro de 45 años y automatice todos los trabajos dentro de 120 años. En la agricultura, está cambiando nuestra forma de cultivar a medida que se dispone de herramientas como invernaderos o mangueras de aspersión inteligentes y de previsión del precio de los cultivos y de predicción del rendimiento.

También te puede interesar nuestro artículo ¿La inteligencia artificial es la clave para que los pequeños productores mejoren la calidad de su café?

Almacenamiento de café verde

Una herramienta con alto potencial

Christophe Montagnon, CEO de RD2 Vision, define la IA como “convertir la información en acción”. Él destaca que es diferente del big data porque la IA utiliza el big data para sugerir una acción basada en una entrada.

La automatización y la optimización de diversos procesos mediante la IA puede provocar cambios en la industria del café que inevitablemente repercutirán en los agricultores.

Aunque Christophe está lejos de considerar la IA como una varita mágica para los pequeños productores, sí cree que, indirectamente, pueden beneficiarse.

Con la excepción de Brasil, pocas regiones productoras de café pueden acogerse a un seguro contra las inclemencias del tiempo, ya que el café se cultiva principalmente en zonas que pueden ser víctimas de patrones climáticos o precipitaciones erráticas, que a su vez afectan considerablemente el rendimiento de las cosechas. 

Aprovechar los macrodatos y el aprendizaje automático para establecer mecanismos de seguros contra las inclemencias del tiempo puede mejorar la evaluación del riesgo y hacer que estos servicios sean más accesibles. 

El problema de la accesibilidad

Ahora bien, acceder a las oportunidades que ofrece la IA no es tan sencillo. “La tecnología no es intrínsecamente mala, pero es extremadamente política”, afirma Rohan John Anthony, responsable de investigación y redacción de A Growing Culture. “El propósito de una solución tecnológica lo determinan quienes controlan el capital y la innovación”.

“Hoy en día, la IA está totalmente dominada por las empresas transnacionales. Sus herramientas se fabrican a menudo a expensas de los trabajadores: para sustituirlos, reducir sus salarios, recortar costos y aumentar la productividad y los beneficios”.

Con todo, los grandes productores, con mayor acceso al capital, podrían beneficiarse de la IA: ganarían en eficacia, mejorarían el control de calidad y tendrían mejor acceso a la información y los recursos.

Esto no beneficia en nada a los pequeños caficultores, ya que carecen del capital que les permite controlar las nuevas tecnologías. Mientras tanto, seguirán sometidos de forma determinante a las condiciones que la IA crea para toda la red agrícola.

Procesamiento de café

¿Por qué la IA puede ser tan peligrosa para los pequeños agricultores?

El auge de la agricultura inteligente ha coincidido con una mayor uniformidad de los cultivos y la consolidación de las industrias agrícola, tecnológica y de big data.

“Al verse impulsados a depender de un mercado hiperglobalizado, los pequeños agricultores son cada vez más vulnerables a todos sus fallos, impactos y crisis”, afirma Rohan. Esto podría reforzar la dependencia de insumos ya de por sí costosos, como fertilizantes, productos químicos y semillas industriales.

Según él, los pequeños caficultores incapaces de acceder o mantener el cambio tecnológico tendrán dificultades y perderán negocio.

“Los precios de los alimentos serán cada vez más volátiles al estar ligados a los mercados especulativos y a las alteraciones mundiales. Los salarios de los trabajadores disminuirán a medida que sean lentamente sustituidos o eliminados, y la desigualdad y el hambre aumentarán drásticamente”, afirma.

Los conocimientos de los agricultores autóctonos también están amenazados. Las soluciones generadas localmente tienen en cuenta la historia, el clima, la cultura y la política. A Christophe le preocupa que un sistema global de IA se base en una inteligencia artificial centrada en el Norte Global, con el riesgo de forzar soluciones no adaptadas a los agricultores y reforzar las dinámicas de poder existentes.

Los algoritmos basados en IA, a su vez, podrían afectar significativamente los ingresos y medios de vida de los caficultores, ya que se utilizan para predecir los precios del café y optimizar las cadenas de suministro. En consecuencia, esto podría provocar cambios en el precio y la distribución.

No se tiene en cuenta la realidad en origen

Además, cuando los productores comercialicen su café en los mercados mundiales podrían tener problemas para cumplir la nueva normativa de la UE sobre deforestación. Las imágenes por satélite no siempre son claras y, cuando se introducen en un sistema de aprendizaje automático, pueden dar lugar rápidamente a evaluaciones erróneas. 

Aunque se identifique correctamente un caso de deforestación y se sancione al productor, las razones y la ética subyacentes siguen sin explicarse. Factores motivadores como la pobreza sistémica, una emergencia familiar o la amenaza a los medios de subsistencia no forman parte del mecanismo de evaluación. 

“Si las tecnologías no son administradas, modeladas y asumidas como propias por las comunidades pueden quitarles autonomía y cultura, despojándolas de poder”, afirma Josh To, productor del Programa de Prensa Campesina e Indígena de A Growing Culture.

¿Cómo utilizar la IA de manera adecuada y segura?

La IA es una herramienta relativamente nueva que tiene muchos aspectos convenientes, pero debe guiarse por un código ético de conducta para proteger las relaciones humanas, las comunidades, la cultura, los pequeños agricultores y el medioambiente.

Al igual que ocurre con las aplicaciones de internet, la ausencia de normas estandarizadas crea un espacio no regulado en el que “todo vale”, que a menudo afecta sobre todo a los más vulnerables.

Será crucial una metodología que integre rigurosamente los factores sociales. Christophe cree que para que algo pueda llamarse inteligencia debe incorporar también consideraciones éticas.

“La IA no puede tener en cuenta la riqueza vital y las complejidades de un pequeño caficultor del sur de Etiopía, por ejemplo”, afirma. “Problemas como el bajo rendimiento, las plagas y las enfermedades requieren soluciones más profundas que la simple aplicación de pesticidas y fertilizantes”.

Rohan sugiere algunas preguntas orientativas que pueden ayudar a evaluar el impacto de la nueva tecnología en los grupos de agricultores. Por ejemplo: si realmente añade valor a los propios productores, si alimenta la autosuficiencia o favorece la dependencia, y si su acceso es inclusivo y de código abierto.

Análisis de cultivo de café

La IA es una tecnología con acceso a grandes datos, capacidad de toma de decisiones y acceso global de los usuarios: representa una enorme oportunidad. Ahora bien, tiene la responsabilidad de ser inclusiva y representativa, sin ignorar las necesidades de algunos de los agentes más vulnerables de la cadena de suministro del café.

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre cómo ha ayudado la tecnología a democratizar el comercio de café verde

Traducido por María Romero. Traducción editada por Alejandra Soto.

Nota editorial: este artículo fue publicado originalmente en inglés en Coffee Intelligence

PDG Español

¿Quieres leer más artículos como este? ¡Suscríbete a nuestro boletín semanal aquí!

Compartir
Síguenos en WhatsApp