13 de agosto de 2025

¿Por qué la leche de avena no es popular en América Latina?

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Los gustos de los consumidores de café están en constante evolución, marcados por tendencias de sostenibilidad, la preocupación por el origen de los alimentos y el cuidado de su salud.

En este escenario, las bebidas de origen vegetal se volvieron populares y la mayoría de cafeterías de especialidad ahora ofrecen alternativas a la leche de vaca. Así, crean un menú más amplio, en especial para los públicos más jóvenes.

Las leches vegetales que se ofrecen en las cafeterías, además, abren la oportunidad para que personas intolerantes a la lactosa puedan disfrutar de bebidas que en las tiendas tradicionales son vetadas para ellos, como cappuccinos y lattes.

Lo curioso es que, al contrario de lo que sucede en Estados Unidos o Europa, entre las opciones más populares en América Latina no está la leche de avena. Las elecciones vegetales más solicitadas son de almendra, soya e incluso coco.  

Para conocer el motivo conversé con Emilio Barcia, director de Öh Cafe en Quito, y José De León, fundador de Kofra Coffee en Reino Unido. 

Lee también: ¿Cuánto está dispuesta a pagar la gente por la leche de avena?

Barista en cafetería de especialidad

La leche de avena apareció en el mercado a inicios de los 90 y ganó espacio entre los consumidores como una opción saludable al ser más fácil de digerir en comparación con la leche de vaca.

También, consiguió popularidad por la tendencia al alza del consumo de productos veganos y libres de grasas saturadas, a lo que se añade que el impacto ambiental de producir leche de avena es menor que el de la leche de vaca.

Emilio señala “que la leche de avena tiene un espacio en la industria de la especialidad porque aporta un sabor dulce y una delicada textura al combinarse con el café”.

“Se trata de una bebida dulce, que no necesariamente contiene azúcar, y al ser de origen vegetal puede ser consumida con café por nichos de personas veganas, que cada vez son más en las sociedades latinoamericanas”, agrega.

José cuenta que por estas características “la leche de avena es el producto que más ha crecido dentro de las opciones alternativas. En mis tiendas en Reino Unido representa cerca del 50 % del consumo de leche de origen vegetal”.

“Lo que hizo sobresalir a la leche de avena frente a otras opciones vegetales es que su sabor se combina muy bien con el dulzor y la acidez del café especial. Adicionalmente, aporta una textura favorable para cualquier bebida. Al ser fácil de cremar, contribuye a realizar arte latte, lo que hace más apetecible la experiencia del consumidor”, comenta Emilio.

Además, señala que la leche de avena destacó en el mercado porque frente a alternativas como la leche de coco o de soya es la que menos acidez tiene. “A mi parecer es la menos invasiva en cuanto a sabor se refiere y su capacidad para texturizar es favorable”.

¿Por qué en América Latina no se ha expandido su consumo?

América Latina es una región culturalmente marcada por la tradición. Quizás, eso explique la dificultad de la leche de avena para tener una mayor penetración en el segmento de las bebidas de origen vegetal.

Si revisamos la historia, por ejemplo, podemos encontrar referencias a la leche de almendras en tratados medievales cristianos en los que se prohibía el consumo de lácteos. En el caso de la leche de soya podemos encontrar que su origen se remonta a la China del siglo XVI y que su producción comercial inició a finales de la década de 1910 en Europa, Asia y Estados Unidos.

Por su parte, el origen de la leche de avena es más reciente. Su creación se dio hace apenas 35 años cuando el científico alimentario Rickard Öste inventó la bebida mientras investigaba sobre la intolerancia a la lactosa y la producción sostenible de alimentos.

Esta historia tan reciente de la leche de avena, en comparación con otras alternativas de origen vegetal, puede ser una de las razones que explican su limitada expansión en la región.

En América Latina la cultura del café y las opciones vegetales está muy enfocada en la leche de almendras, afirma Emilio. “Las tendencias acá las marcan las cafeterías de venta masiva, como Starbucks, y en ellas no se sirve generalmente leche de avena. La opción más común es la leche de almendras, lo que ha influido en su poco desarrollo comercial”.

Leche de avena

¿Es una cuestión de moda?

Es indudable que en muchos aspectos América Latina sigue las tendencias que marcan mercados más grandes o dinámicos como los de Estados Unidos, Europa y, últimamente, Asia. La industria del café y sus bebidas no son la excepción.

Por eso, José asegura que “la poca popularidad de la leche de avena en Latinoamérica se debe a que es una moda que aún no ha llegado a las cafeterías”.

En general, la cultura latinoamericana asume las tendencias a un paso más lento que otras, dice Emilio. “Aquí la tradición pesa mucho y ha sido apenas en los últimos 10 años que las leches vegetales empezaron a ganar espacio entre los consumidores”.

Como la leche de avena aún no se ha popularizado en América Latina, incluso es difícil de encontrar en los supermercados o comercios de barrio, “pero considero que poco a poco puede ir ganando espacio. Esto dependerá de que exista una mayor oferta ya que, por el momento, muy pocos establecimientos la ofrecen como parte del menú”.

Asimismo, es imposible hablar de América Latina y del consumo sin hacer referencia al precio de los productos. Esta región está marcada por las crisis económicas y geopolíticas que influyen en las preferencias de los consumidores. Aquí cualquier leche vegetal, incluida la de avena, puede triplicar el precio en relación a la leche de vaca. 

Esto implica que en las cafeterías una bebida de café con leche de origen animal siempre será más accesible que una con leche vegetal. En la región es usual que los cafés preparados con leches alternativas cuesten entre US $1,00-2,00 adicionales.

Un nicho con potencial para las marcas

Emilio asegura que la leche de avena es una excelente opción para combinarla con cafés de especialidad, por la textura que aporta y la facilidad que presta al momento de crear arte latte.

“Incluso existen marcas que comercializan leche de avena diseñada para baristas. Aunque, como toda novedad, su precio aún es demasiado alto para volverse un producto de consumo masivo”.

A pesar de eso, afirma que “la leche de avena es un nicho que va en crecimiento, en la medida que la economía de la región también mejore. Apunta a un segmento que cada vez más se preocupa más por la sostenibilidad ambiental y el bienestar humano, y esta cultura de consumo está en expansión. Si bien en este caso el crecimiento es lento, considero que hay una gran oportunidad para las marcas que están incursionando en el mercado”.

Arte latte con leche de avena

Quizás no exista una mejor y más popular combinación que el café con leche. Las bebidas de origen vegetal vuelven accesible esta fusión para un público que por conciencia o por salud se ha visto privado de este disfrute.

Aunque aún es temprano para avizorar una amplia expansión de la leche de avena entre los consumidores latinoamericanos de café especial, solo es cuestión de tiempo para que la tendencia se consolide en este mercado de la mano de una mayor oferta que permita reducir precios y aumentar su accesibilidad.

¿Disfrutaste de este artículo? Entonces lee sobre el tueste para leche de vaca vs. de avena: lo que los profesionales del café deben saber

Créditos de las imágenes: Emilio Barcia. 

PDG Español 

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