22 de noviembre de 2025

El matcha está ganando terreno, pero ¿a costa de perder su identidad cultural?

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  • Culturalmente, el matcha nunca se concibió para las prisas ni para tomarse diluido. Su preparación tradicional es meditativa e implica una medición y un batido cuidadoso
  • En el entorno actual de las cafeterías, el matcha ha pasado a servir de base personalizable para una variedad de bebidas, de manera similar al espresso
  • Tras el lanzamiento de sus líneas Peaches & Cream Matcha y Matcha Lemonade, Black Sheep Coffee vio sus ventas de bebidas a base de matcha aumentar 315 %
  • A medida que la demanda mundial aumenta, la intencionalidad y la atención plena en la preparación del matcha disminuyen para acomodarse al ritmo de la rápida evolución del mercado
  • En el centro de este debate se encuentra la tensión entre la autenticidad cultural del matcha y su escalabilidad global

El matcha, antes reservado para las ceremonias de té japonesas, se ha transformado rápidamente en un fenómeno mundial. Ahora se puede encontrar helado, espumado, carbonatado, aromatizado y etiquetado en los menús de cafeterías y redes sociales.

A medida que la tendencia crece, surge una pregunta: ¿lo que bebemos sigue siendo matcha o es solo una versión altamente estilizada?

El trayecto desde el ritual cultural hasta el éxito comercial pone de relieve si la actual fascinación por el matcha significa que se está alejando de sus raíces o si es una simple evolución, como suele suceder con la mayoría de tradiciones.

Para saber más, hablé con Gerardo Callipo, de Kerry Group, y Andrew Richardson, de Whitebeans Global

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Bebidas a base de matcha

El meteórico ascenso del matcha se enfrenta a los límites de suministro

En los últimos años, el matcha ha experimentado un auge de popularidad en todo el mundo. Lo que durante siglos fue un ritual tradicional japonés, ahora ha alcanzado nuevos niveles de consumo. Gracias a las tendencias de bienestar, su intenso color verde y su fama de ser una alternativa “más saludable” al café.

En algunos mercados clave, las marcas de café informan que las bebidas heladas de matcha están superando a sus bebidas de espresso. Especialmente, entre los consumidores de la generación Z que buscan cafeína acompañada de beneficios aparentes para la salud. 

En respuesta, muchas cadenas de cafeterías lanzan ahora productos de matcha de temporada. Desde limonadas infusionadas con flores hasta lattes helados de tonos pastel, diseñados para aprovechar el furor de las ofertas por tiempo limitado. 

Black Sheep Coffee, defensor del Robusta en el café de especialidad, informó de un aumento interanual del 227 % en las ventas de bebidas heladas en mayo de 2025 tras el lanzamiento de sus líneas Peaches & Cream Matcha y Matcha Lemonade. Esto indica un claro viraje de los consumidores hacia bebidas fotogénicas que no son a base de café.

Blank Street, otra importante cadena, también está aprovechando esta tendencia. La empresa ha renovado recientemente su imagen de marca, eliminando la palabra coffee de su nombre, cambiando su icónico color verde por un tono matcha latte y centrándose más en la diversidad de su oferta de bebidas sin café.

Las redes sociales se inundan de vídeos virales sobre el matcha, su llamativa estética acumula miles de millones de visitas en TikTok e Instagram. Los influencers promocionan sus beneficios para la salud, debido en gran parte a su contenido en L-teanina, un aminoácido que proporciona un efecto calmante sobre el organismo.

Las limitaciones productivas

Hoy en día, el matcha se ha convertido en una especie de accesorio de moda o estilo de vida. Ahora bien, el aumento de la demanda ha traído su propio costo.

En Japón, donde el matcha de alta calidad se cultiva a la sombra, se recolecta a mano, se cocina al vapor y se muele con piedras a partir de hojas de tencha, el suministro está sometido a una intensa presión. Solo una pequeña parte de la cosecha de té de Japón se dedica a la producción de matcha y muchas regiones están limitando las exportaciones para proteger la calidad nacional y evitar la comercialización excesiva.

Mientras tanto, el número de cultivadores de té japoneses sigue disminuyendo, lo que amenaza la sostenibilidad a largo plazo. A medida que la demanda supera la oferta, los polvos de matcha de menor calidad o falsificados se abren paso en los mercados mundiales. Esto suscita preocupación por la autenticidad y la transparencia.

Mientras Japón se esfuerza por satisfacer la creciente demanda mundial, los compradores podrían buscar suministros más estables en otros lugares. China es actualmente el mayor productor mundial de matcha. Aunque sus agricultores suelen carecer de los conocimientos y la infraestructura para igualar la calidad del matcha cultivado y procesado en Japón.

Consumo de matcha

Confusión en torno a las categorías, la calidad y los beneficios para la salud

Una de las principales discrepancias en el auge mundial del matcha es la falta de claridad en torno a la calidad. Muchos utilizan términos como grado ceremonial y grado culinario de forma inconsistente y, en ocasiones, engañosa. 

Aunque ambos términos se han convertido en sinónimos de las marcas de matcha que proliferan en países occidentales, Japón no reconoce estos estándares de calidad. En su lugar, el matcha se clasifica según la época del año en que se cosecha, su color, olor, variedad o mezcla y sabor.

El marketing occidental sostiene que los consumidores deberían beber matcha de grado ceremonial, aquel elaborado con hojas tiernas de la primera cosecha, así como “puro”, sin leche ni aromatizantes. El matcha de grado culinario, normalmente más amargo y elaborado con hojas menos frescas, es más adecuado para mezclas y elaboraciones culinarias.

Muchos productos etiquetados como ceremoniales distan de los estándares de calidad japoneses. Sin definiciones normativas estrictas, los consumidores han de orientarse en un panorama confuso y saturado.

“No se trata solo de ser ecológicos, sino de ser auténticos”, afirma Gerardo, director de innovación de Kerry, proveedor mundial de soluciones de sabor y nutrición para las industrias de la alimentación, las bebidas y los productos farmacéuticos. “La autenticidad del sabor y la historia del origen se han convertido en un verdadero valor añadido para los consumidores más exigentes”.

El bienestar: un argumento de venta exitoso

En el centro de esta conversación se encuentra la tensión entre la autenticidad cultural y la escalabilidad global.

El matcha tiene su origen en rituales japoneses centenarios del té, estrechamente vinculados al budismo zen (originario de China) y a la práctica del mindfulness. Estas tradiciones no solo hacen hincapié en la bebida, sino en la forma en que se elabora y se consume, donde se busca un momento de presencia, simplicidad y tranquilidad.

El auge de la demanda mundial inevitablemente aleja al matcha de todo eso. A menudo descrito como “no una moda, sino un movimiento”, gran parte del atractivo mundial actual del matcha se centra en “aprovechar la era del bienestar”, una frase popular entre los consumidores más jóvenes que dan prioridad a su salud física, mental y emocional.

El matcha, por su contenido en cafeína y L-teanina, proporciona energía sostenida sin picos repentinos ni bajones posteriores, lo que lo posiciona como una alternativa “más saludable” al café. Ahora bien, cuando se consume con edulcorantes, aromatizantes y otros aditivos, como suele ser el caso, los beneficios para la salud pueden perderse.

¿La evolución es bienvenida?

Hay quien sostiene que la transformación del matcha es una adaptación inevitable, e incluso necesaria, al aumento de la demanda mundial.

“La mayoría de las desviaciones de la tradición son, en realidad, pasos positivos si contribuyen a la expansión del matcha en nuevos mercados”, afirma Andrew, director ejecutivo del proveedor británico de marcas blancas Whitebeans Global. “Los gustos occidentales son diferentes a los japoneses, pero, al final, los consumidores evolucionan hacia la autenticidad, como ocurrió con el espresso“.

Este patrón refleja la evolución de la cultura del café. Desde lattes azucarados y coberturas espumadas hasta una creciente apreciación por los cafés de origen único, los cafés de filtro y el comercio directo.

“Siempre que se respete la esencia del matcha, nuestros clientes están muy abiertos a formatos creativos que ayuden a mantener su relevancia y atractivo”, afirma Gerardo. “Ya sea combinado con yuzu en un té espumoso o transformado en postres helados, la clave es respetar la identidad del matcha al tiempo que se adoptan nuevos sabores”.

El problema no es que el matcha esté evolucionando, sino la rapidez del cambio. Gran parte de la innovación que se observa en las cafeterías actuales es creativa, atractiva y, en general, beneficiosa para los productores de matcha. Las ediciones limitadas de temporada, las versiones espumosas e incluso los formatos listos para beber han contribuido a impulsar el matcha hacia la cultura popular.

Sin una educación clara ni normas de abastecimiento, la innovación puede derivar fácilmente en la mercantilización. Los conceptos erróneos de los consumidores suelen estar impulsados por un marketing oportunista. Promesas exageradas sobre los beneficios para la salud, ocultación de la calidad de los ingredientes y tendencia a seguir modas sin fundamento.

“Ya hemos visto esto antes con el café. Llevó años, pero al final la gente aprendió a apreciar el producto auténtico”, afirma Andrew. “Con el matcha, ya tenemos esa guía, ahora necesitamos la coherencia para seguirla”.

Extracción de matcha

Un futuro más consciente para el matcha

El auge mundial del matcha no es intrínsecamente problemático. De hecho, tiene un enorme potencial para el intercambio cultural y la revitalización agrícola.

A medida que el matcha sigue expandiéndose a diversos productos, desde tés espumosos hasta artículos de belleza, los responsables de marcar la tendencia, desde propietarios de cafeterías hasta desarrolladores de productos, deben actuar con claridad, curiosidad y cuidado.

Las cafeterías deben ser transparentes sobre cómo se cultiva, se obtiene y se prepara su matcha, dando prioridad a la calidad. Las marcas también deben evitar las etiquetas engañosas y las afirmaciones sobre propiedades saludables que reducen siglos de artesanía a simples eslóganes de marketing.

Se debe invitar a los consumidores a explorar el matcha en todas sus formas (puro, batido, de temporada y mezclado), al tiempo que los ayudan a comprender los diferentes grados de calidad. Los productores son una parte fundamental de esta narrativa y deben ocupar un lugar central en ella.

Al igual que el largo viaje del café, desde bebida ceremonial hasta gránulos instantáneos y cafés de origen único, el matcha está recorriendo su propio ciclo, desde la mercantilización hasta un conocimiento más profundo. Ya hay una nueva ola de consumidores que buscan la trazabilidad, la autenticidad y la verdadera historia detrás del producto.

Recuperar la tradición

“Aunque el matcha se haya convertido en un sabor de moda, sus raíces japonesas siguen siendo visibles, solo que con un acento global”, afirma Gerardo. 

Mientras que la primera ola de popularidad del matcha a menudo diluyó su autenticidad con perfiles dulces o florales, los consumidores actuales se inclinan de nuevo hacia la tradición. 

“Estamos asistiendo a un ‘Renacimiento del Matcha 2.0’”, afirma Gerardo. “Los clientes demandan fórmulas que conserven el auténtico sabor del matcha japonés: herbáceo, con un toque umami y un ligero y agradable amargor”.

“Con una precisión de grado industrial, mediante técnicas como el lavado con nitrógeno y la encapsulación de sabores, podemos preservar la integridad del matcha en formatos a gran escala, como las bebidas listas para consumir”, añade. “Es posible mantener el carácter distintivo del matcha y satisfacer al mismo tiempo las exigencias industriales, tendiendo un puente entre la tradición y la evolución del sabor”.

Recolección de hojas de té

Como el café, el matcha es más que una simple bebida. Simboliza el ritual, el bienestar y las tradiciones ancestrales. La reciente moda mundial no tiene tanto que ver con el matcha en sí mismo como con una estrategia de marketing.

Si nos dejamos arrastrar por el entusiasmo, corremos el riesgo de olvidar las profundas raíces culturales del matcha. Ahora bien, con una gestión reflexiva, una intención compartida y un compromiso tanto con la innovación como con la integridad, la identidad moderna del matcha puede seguir honrando su tradición.

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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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