5 de agosto de 2025

El aumento de los precios permite a los consumidores conocer mejor el funcionamiento de las cafeterías

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Los titulares de todo el mundo alertan a los consumidores sobre la posibilidad real de un fuerte aumento de los precios en las cafeterías. Cada vez es más habitual oír hablar del flat white a AU $10,00 y de “la era del café a £5,00“, algo que preocupa a los consumidores que se enfrentan a la crisis de los costos de vida.

Estas cifras han suscitado un debate en redes sociales, a menudo presentado como una consecuencia directa del encarecimiento del café. Aunque esta narrativa simplifica en exceso la compleja red de costos operativos que determinan los precios minoristas en el sector cafetero.

Aunque el precio C ha alcanzado máximos históricos a principios de este año, vincular directamente los precios de las cafeterías con los costos del café verde solo narra una parte de la historia. La realidad es mucho más compleja. A menos que las empresas estén dispuestas a exponer los numerosos factores que influyen en sus precios, corren el riesgo de alejar a los clientes.

Hablé con Samantha Scoles, de BRITA UK, para saber más.

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Barista preparando café

No solo el precio C está al alza

Los precios del café verde alcanzaron sus niveles más altos a principios de este año, superando los US $4,00 por libra. Aunque los costos de las materias primas son significativos, solo representan una pequeña parte de los gastos totales de una cafetería. El alquiler, los salarios, el embalaje, la energía y la leche han experimentado importantes subidas de precios desde 2020. Estos aumentos repercuten inevitablemente en los precios de las cafeterías.

A pesar de la realidad del mercado, la cobertura mediática actual suele simplificar en exceso las razones que explican el aumento de precios. Al hacerlo, se corre el riesgo de dañar la percepción pública de las empresas cafeteras.

“A medida que suben los precios del café, los clientes se vuelven más exigentes y buscan calidad en lugar de cantidad”, afirma Samantha Scoles, directora de ventas de la marca de filtros de agua BRITA UK, que abastece a cafeterías. “Ahora más que nunca, es fundamental que las cafeterías eviten recortar gastos, especialmente los que afectan a la calidad del agua utilizada en la preparación, ya que esto repercute en la experiencia general del café”.

En ese contexto, la transparencia se vuelve fundamental. Los propietarios de cafeterías y los tostadores deben ayudar a los consumidores a comprender por qué suben los precios. No a modo de excusa, sino como un esfuerzo por preservar la calidad y la sostenibilidad.

“Las cafeterías sienten la presión de tener que gestionar por sí mismas el aumento de los costos, pero como consumidores debemos reconocer la importancia de apoyar a las cafeterías independientes y al sector en general”, añade Samantha. “Si queremos garantizar su supervivencia a largo plazo, es fundamental que apoyemos a estas empresas ahora más que nunca”.

Una dualidad por resolver

En un reciente reportaje en directo de CNN, la tostadora y creadora de contenidos sobre café Kat Melheim reiteró esta opinión. Considera que muchas empresas cafeteras se sienten divididas entre la necesidad de subir los precios para adaptarse al mercado y el temor a perder clientes que no están dispuestos a pagar más por el café.

“Los tostadores me dicen que tienen miedo de subir los precios. Aunque el problema es que los precios del café verde están en máximos históricos”, afirmó en el reportaje. “Para mantenerse en el negocio y apoyar a los caficultores, tendrán que subir los precios”.

El café ha sido durante mucho tiempo un producto infravalorado. Muchos consumidores lo consideran demasiado caro; sin embargo, para los agricultores, la producción no proporciona unos ingresos sostenibles.

Las investigaciones muestran que muchos clientes están dispuestos a aceptar precios más altos cuando entienden a dónde va su dinero. Especialmente, cuando sienten que están apoyando a empresas que ofrecen experiencias trazables, sostenibles e impulsadas por la comunidad.

Si el discurso se centra únicamente en los costos del café verde, lo que es comprensible dada la infravaloración histórica del café, se corre el riesgo de socavar el valor más amplio que aportan los baristas cualificados, el personal de hostelería y las cafeterías independientes.

Bebida de café con arte latte

Comunicar valor y generar confianza

Las subidas de precios rara vez son a corto plazo. Diversos informes señalan que los picos en el precio C tardan alrededor de un año en llegar plenamente a los consumidores y sus repercusiones pueden perdurar hasta cuatro años. Por eso, las empresas deben prepararse para un aumento sostenido de los costos a largo plazo y los consumidores merecen que les aclaren el significado de estos costos. 

Samantha subraya la necesidad de transparencia y añade que, al presentar los cambios de precios como un camino hacia la calidad y la longevidad, los operadores tienen más probabilidades de mantener la lealtad de los clientes. 

“Es importante que los clientes sepan por qué suben los precios”, afirma. “Al final, es una historia que todo el mundo en la industria del café debe compartir, independientemente del tamaño de su negocio”. 

“Ante las presiones para reducir costos, es fundamental que los propietarios de cafeterías eviten tomar atajos a corto plazo que puedan comprometer la calidad”, añade. “Es esencial ofrecer una experiencia coherente y excepcional cada vez que los clientes nos visitan para garantizar que vuelvan por más”. 

La percepción del cliente

Dramatizar las subidas de precios o culpar a una única causa puede ser contraproducente. Si los medios de comunicación siguen explicando las subidas de precios sin aportar suficiente contexto, esto podría erosionar aún más la confianza del público en el sector del café. 

Algunos titulares han afirmado que los consumidores pronto tendrán que pagar “hasta AU $12,00 por una taza de café“. Esta exageración llama la atención pero que puede distorsionar la conversación sobre los verdaderos factores de costo. 

Aun así, los propietarios de cafeterías deben andar con cuidado. Si los consumidores consideran que el café es demasiado caro para justificarlo como compra habitual, pueden optar por tomarlo en casa o cambiar a opciones más asequibles. Muchos tostadores y cafeterías ya están viendo cómo cada vez más clientes consideran las visitas a los locales de café como un capricho ocasional en lugar de un hábito diario o regular

Para los operadores, esto significa que la presión está en hacer que cada visita cuente. No se trata solo de una estrategia de precios, sino de garantizar que cada interacción con el cliente refuerce el valor y la fidelidad. Esto podría significar elevar el servicio, mejorar la coherencia o centrarse más en los esfuerzos de creación de comunidad que ayudan a los clientes a ver una cafetería como un espacio que están orgullosos de apoyar, incluso a un precio más alto.

Baristas en barra de especialidad

Cambiar la conversación para los consumidores

Mientras continúa la conversación sobre el aumento de los precios de las cafeterías, las empresas deben cambiar el discurso. El costo de gestionar una cafetería en el clima actual depende de todo, desde los precios de la energía y la inflación de la leche hasta la escasez de mano de obra y los costos de envasado. 

En este contexto, Samantha comenta que comunicar valor no consiste solo en explicar o contextualizar los precios. Se trata de crear una razón para que los clientes vuelvan. 

“Ofrecer a los clientes una experiencia coherente, en la que sientan que obtienen valor y un gran producto, será vital para garantizar su fidelidad”, afirma. “Los consumidores no quieren que su cafetería local favorita cierre por una subida de precios. Ofrecerles un producto y una experiencia excelentes será fundamental para proteger el futuro de estos negocios”. 

En lugar de centrarse únicamente en el costo, las empresas deben enmarcar los cambios de precios en su misión más amplia. Por ejemplo, invirtiendo en calidad, apoyando a los productores, ofreciendo salarios justos al personal y contribuyendo a la comunidad local. 

“Si se enmarca la subida de precios como un medio de mantener la calidad y la viabilidad del negocio, es más probable que los consumidores comprendan y sigan apoyando a sus cafeterías locales”, afirma Samantha. 

Es posible que los clientes, sobre todo los que consumen café de especialidad, entiendan de antemano el motivo y la justificación de la subida de precios. A pesar de eso, corresponde a los responsables de las cafeterías dar las explicaciones oportunas adicionales. 

Extracción de espresso

Conclusiones finales

En un panorama en el que la inflación afecta a casi todos los bienes de consumo, las cafeterías no son las únicas que incrementan los precios. 

Aunque tienen una ventaja única: su producto conecta con la gente. Si las empresas son capaces de compartir su historia con honestidad, es más probable que conserven no solo a sus clientes, sino su credibilidad. 

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre por qué los tostadores y las cafeterías necesitan elaborar una estrategia de precios para sus menús

Créditos de las imágenes: BRITA Professional, Batch Baby

Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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