Los últimos ganadores del Campeonato Mundial de Baristas han sido más silenciosos, ¿por qué?
- Los ganadores de ediciones anteriores del Campeonato Mundial de Baristas, como Tim Wendelboe y Saša Šestić, han sido voces relevantes en la comunidad cafetera
- El café de especialidad ha crecido y evolucionado desde el primer Campeonato Mundial de Baristas en el 2000
- A medida que valores más allá de la excelencia técnica atraen al creciente público del sector, los ganadores posiblemente pierdan notoriedad
El Campeonato Mundial de Baristas (WBC por sus siglas en inglés) es el acontecimiento más importante para los baristas en la agenda del café de especialidad. Es lógico, por tanto, que los ganadores sean considerados celebridades en la industria.
El primer WBC se celebró en Montecarlo en el 2000. Desde entonces, no ha dejado de crecer, con miles de profesionales del café compitiendo en certámenes regionales y nacionales con la esperanza de representar a su país en el escenario mundial.
Como afirma el sitio web de la Asociación de Cafés Especiales, “lo que comenzó como una pequeña reunión para promover el prestigio y el respeto de unos 17 baristas profesionales en un pequeño rincón de un centro de convenciones de Montecarlo se ha transformado en un estadio global con 62 países participantes y un espectáculo de estilo olímpico”.
Aunque las cosas han cambiado desde la primera competición en el 2000. Para empezar, el público del café de especialidad se ha disparado. Se podría argumentar que, debido a que el tamaño de esta comunidad era menor hace diez años, era comparativamente más fácil para los ganadores del WBC causar impresión. De hecho, algunos lograron tal reputación que los tomó por sorpresa.
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Las implicaciones de la victoria
“En mi caso, ganar fue tan sorprendente que no sabía qué hacer o cómo lidiar con eso. Fue abrumador y excesivo”, dice Agnieszka Rojewska, fundadora de Sheep and Raven y Campeona Mundial de Baristas en 2018. “Puede ser demasiado para una persona si no tienes ni idea de cómo va a influir en tu vida”.
A pesar de eso, podría decirse que los campeones de la década del 2000 y primeros años de la década del 2010 acabaron alcanzando un nivel de celebridad que hoy es menos destacado. Su victoria bastó para iniciar un portafolio de marcas y crear impacto en todo el sector cafetero, ya fuera a través de un comerciante selecto o de un tostador de renombre. Por ejemplo: James Hoffman, Tim Wendelboe y Saša Šestić.
Actualmente, sin embargo, es más probable que, tras su victoria, los ganadores acepten el papel de embajadores de marca, en lugar de aprovechar su marca personal para crear empresas.
Agnieszka explica que los competidores actuales llegan al WBC en etapas diferentes de sus carreras que los de antes. Las competiciones ahora se consideran como una puerta de acceso hacia oportunidades profesionales, más que como el punto de partida para una nueva marca. Por eso, establecer y mantener una reputación queda en un segundo plano.
“Antes, para mucha gente, convertirse en campeón era la cumbre de su carrera. A partir de entonces podían centrarse en difundir su experiencia”, afirma. “Para los nuevos competidores, suele ser el principio de su carrera, así que quieren aprovechar la oportunidad para construir algo a partir de ahí”.
Proeza técnica
Por supuesto, otra explicación podría ser que, a medida que el café de especialidad ha ido creciendo, el público de estas competiciones ha cambiado. En lugar de tener una comunidad pequeña y unida de personas con conocimientos sólidos sobre café de especialidad, ahora tenemos un público que crece rápidamente y entra en la industria desde un punto de menos experiencia.
Esto se refleja en el número cada vez mayor de personas influyentes que hacen que el café sea más accesible, bastante más que los ganadores que se centran en controlar los minuciosos detalles científicos de la extracción del espresso.
Por ejemplo, la actuación ganadora de Agnieszka fue celebrada por su sencillez y desde entonces es conocida en toda la comunidad del café de especialidad.
En cambio, otros campeones de los últimos años han ganado mostrando innovaciones y profundizando en la compleja teoría de la extracción, como la exploración de los compuestos aromáticos y la forma en que los monocarbohidratos y los polisacáridos afectan el equilibrio de sabor del café.
De hecho, las habilidades técnicas y los conocimientos que demandan las competiciones se han vuelto más refinados en los últimos años. Podría decirse que los competidores suelen centrarse más en estos aspectos que en el rendimiento general y en ganar reconocimiento.
Al mismo tiempo, aunque sumamente impresionante, este enfoque técnico atraerá definitivamente a una proporción menor del público del café de especialidad.
“Los amantes del café buscan fuentes de conocimiento sobre el café, la preparación, el tueste… cómo pueden hacerlo en casa. Los ganadores del Campeonato Mundial de Baristas no son la mejor fuente hasta que ponen en marcha una plataforma en la que comparten conocimientos y experiencias”, afirma Agnieszka.
“Por eso, mucha gente aprecia más a los profesionales del café de YouTube que a los Campeones Mundiales de Baristas, porque resuelven sus problemas reales y responden preguntas del día a día”.
En definitiva, el café de especialidad ha cambiado en las dos últimas décadas y, naturalmente, tiene sentido que el perfil de un ganador del WBC se haya ajustado en consonancia.

Mejor representación en el escenario internacional
Los diez primeros ganadores del WBC fueron exclusivamente europeos y australianos, y seis de ellos procedían de países escandinavos. Esto refleja la influencia de estas regiones en los inicios del café de especialidad.
A medida que el sector ha ido creciendo, hemos visto ganadores de países más variados. Alejandro Méndez y Raúl Rodas fueron los dos primeros ganadores procedentes de países productores de café, en 2011 y 2012 respectivamente. A partir de 2014, hubo tres ganadores de Asia Oriental en seis ediciones del evento. En 2023, el WBC coronó a su primer ganador de Brasil: el mayor país productor del mundo.
Aunque podría existir la percepción de que los ganadores más recientes son más silenciosos que los de los mercados clásicos de café de especialidad, Agnieszka explica que a menudo hay más actividad de la que algunos podrían pensar.
“Supongo que hacen ruido de una ‘manera más tranquila’. Por ejemplo, Boram Um, ganador en 2023, estuvo en una gira de campeones alrededor del mundo durante unos cinco meses. Visitó 10 o 15 países para asistir a festivales, ferias, y demás”, explica.
“Está ahí para la comunidad cafetera in situ, sin hacer mucho ruido en redes sociales, pero difundiendo conocimientos y café de especialidad cara a cara. Muchos campeones se centran en influir en comunidades más pequeñas”.
A medida que aumenta el número de campeones procedentes de regiones cafeteras y mercados emergentes, es comprensible que su atención se desplace hacia el sector cafetero de su propio país o región.
“Creo que tenemos mucho más trabajo que hacer en nuestros propios países”, explica Agnieszka. “Polonia, por ejemplo, se está desarrollando muy rápido en lo que se refiere al café de especialidad. Aunque hay mucho que difundir y hacer aquí”.

Conclusiones finales
Esta es solo una de las muchas razones por las que el perfil de los ganadores del WBC ha cambiado significativamente desde que se celebró el primer campeonato mundial en el 2000.
En última instancia, el hecho de que los campeones recientes sean relativamente más silenciosos no es algo bueno ni malo: simplemente demuestra que el café de especialidad y su público han evolucionado.
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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
Nota editorial: este artículo fue publicado originalmente en inglés en Coffee Intelligence
PDG Español
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