¿Debería haber un código de vestimenta para los baristas?
- Starbucks ha actualizado recientemente su código de vestimenta buscando una mayor uniformidad entre el personal
- Los baristas de las tiendas norteamericanas ahora deben llevar camisetas negras lisas con pantalones caqui, negros o jeans. Este look simplificado, diseñado para resaltar el icónico delantal verde, forma parte del esfuerzo del director ejecutivo Brian Niccol por reactivar las ventas y mejorar el ambiente de cafetería
- La respuesta del personal de la cadena ha sido variada. Algunos consideran que la decisión limita la autoexpresión y la individualidad
- Por otro lado, los códigos de vestimenta y los uniformes pueden aportar una sensación de unidad y profesionalismo en las cafeterías de especialidad
El ambiente de una cafetería depende de muchos factores, incluso de la ropa que llevan los baristas.
Para mejorar la experiencia del cliente, algunas cafeterías de alta gama optan por implementar códigos de vestimenta y uniformes. Esto fomenta una apariencia cohesionada y profesional entre su personal.
La reciente reacción en contra de la decisión de Starbucks de reforzar su código de vestimenta suscita preocupaciones sobre la limitación de la autoexpresión y la individualidad, dos factores inherentes a los valores del café de especialidad.
Stephanie Dawn Holm, de Tim Wendelboe, y Aric Miller, de Sterling Coffee Roasters, comparten sus opiniones al respecto.
También te puede interesar nuestro artículo 5 consejos para contratar al barista perfecto

Starbucks anuncia nuevas normas sobre el uniforme de los baristas
Los uniformes y los códigos de vestimenta del personal son estándar en las industrias de alimentación y bebidas, así como en la hostelería. Permiten identificar fácilmente al personal y proyectan coherencia y profesionalidad, lo que mejora la experiencia del cliente.
Muchas de las grandes cadenas de cafeterías imponen un estándar o exigen al personal que lleve uniformes de empresa. A pesar de eso, la reciente decisión de Starbucks de actualizar su código de vestimenta ha sido objeto de críticas, principalmente por el actual movimiento de sindicalización.
En mayo de 2025, la empresa anunció que el personal debía llevar prendas específicas para resaltar su icónico delantal verde: camisas negras lisas y jeans, pantalones caqui o negros. Esto forma parte del plan de reestructuración Back to Starbucks, un intento de revivir la cultura de cafetería de la cadena tras el descenso de las ventas.
El actual director ejecutivo, Brian Niccol, ha ocupado anteriormente puestos en cadenas de comida rápida como Chipotle, Pizza Hut y Taco Bell. Esto puede ser una de las principales razones detrás de la decisión de adoptar un nuevo código de vestimenta. La actualización de la normativa sobre uniformes indica que Starbucks se está esforzando por recuperar el tercer lugar mientras pugna por seguir el ritmo de competidores como Luckin.
Aunque la homogeneidad en el uniforme podría mejorar la experiencia del cliente, las reacciones del personal ante la reciente decisión han sido dispares. Algunos han mostrado su desacuerdo afirmando que resulta estresante elegir la camisa correcta para trabajar y que no pueden permitirse perder horas si no van vestidos correctamente. Las normas también establecen que el personal debe usar un calzado específico y no puede llevar insignias, determinados pendientes ni parches para imperfecciones, muy populares entre la generación Z, que prioriza sin complejos el cuidado de la piel.
El sindicato Starbucks Workers United, que representa a aproximadamente 570 tiendas en Estados Unidos, afirmó que estas nuevas normas deberían haberse negociado entre los baristas y la dirección. Ya se han producido paros en más de 175 tiendas, con 2000 baristas en huelga como respuesta directa al nuevo código de vestimenta.

Cómo los uniformes pueden mejorar la experiencia en las cafeterías de especialidad
La decisión de Starbucks de actualizar su código de vestimenta parece haber llegado en el momento menos oportuno. Esto ha exacerbado la tensión entre los empleados sindicalizados y la junta ejecutiva. Aunque plantea la cuestión de si los códigos de vestimenta y los uniformes tienen cabida en las cafeterías de especialidad.
Muchos de estos negocios aplican un código de vestimenta básico, que exige a los baristas presentarse limpios, pulcros y adecuados para su labor. Ahora bien, la aplicación de una política de uniformes más estricta y cohesionada puede tener sus ventajas.
La normativa de vestimenta y la indumentaria favorece la cohesión del equipo, elevando potencialmente su ánimo y proporcionando una experiencia más refinada a los clientes.
“Cuando trabajamos detrás de la barra, todos llevamos camisas blancas limpias y jeans negros u oscuros con delantales”, afirma Stephanie, gerente de la cafetería de especialidad Tim Wendelboe en Oslo, Noruega. “Cuando entras en una cafetería y ves al personal con uniformes limpios y pulcros, mejora la experiencia en su conjunto”.
“Planchamos nuestros uniformes, nos los ponemos y entramos en modo servicio antes de incorporarnos con el resto de los empleados, para sentirnos unidos”, añade.
Esto también tiene el potencial de mejorar la experiencia del personal, animando a los baristas a sentirse orgullosos de su apariencia y su trabajo. Para algunas cafeterías, los uniformes refuerzan un entorno de trabajo más profesional, reflejando el talento y las habilidades que poseen los baristas.
“Te sientes elegante, te mantienes erguido y eso aporta cosas positivas a cualquier profesional del café”, dice Stephanie. “Me imagino que cuando los atletas, chefs, bailarines o artistas se ponen sus uniformes, conectan con esta mentalidad: se sienten listos para trabajar o actuar”.
“Tim no hace nada a medias y lo mismo ocurre con la consideración que hay detrás de todo”, dice, destacando cómo las camisas blancas y limpias también enfatizan la limpieza de la cafetería y reflejan un compromiso claro e identificable con la excelencia.
¿Reprimen la expresión personal de los baristas?
Los uniformes de barista en las cafeterías presentan claras ventajas. Pueden aumentar la credibilidad de la marca y la profesionalidad del personal, un aspecto que los profesionales del café de especialidad llevan años defendiendo. El papel del barista, a menudo considerado un trabajo provisional, ahora se toma más en serio que nunca. Los uniformes pueden ayudar a enfatizar este aspecto.
Aunque adoptar un enfoque más estricto en cuanto a la vestimenta permitida para los baristas también tiene sus inconvenientes. En una industria basada en la creatividad, la inclusividad, la individualidad y la expresión personal, los uniformes y los códigos de vestimenta corren el riesgo de sofocar estos factores inherentes al café de especialidad.
Al eliminar la libertad de vestirse como quieran (dentro de lo razonable), los baristas pueden sentirse alienados, reprimidos o controlados, lo que podría dañar las relaciones entre el personal y la dirección.
El bienestar de los baristas también es una preocupación y los códigos de vestimenta deben tener en cuenta sus necesidades. El personal suele estar parado todo el día ejerciendo movimientos constantes que pueden derivar en lesiones por esfuerzo repetitivo.
Un estudio de la Universidad Wilfred Laurier reveló que el 68 % de los baristas encuestados refería dolor en los hombros, mientras que el 73 % sufría dolor lumbar. En muchos casos, estos dolores pueden atribuirse a lesiones por esfuerzo repetitivo, causadas por realizar los mismos movimientos una y otra vez, como prensar o ubicar portafiltros en los cabezales.
Los uniformes restrictivos, como las camisas abotonadas o los pantalones formales, podrían agravar estos problemas y suponer un riesgo para la salud si no se gestionan correctamente. Además, algunos baristas pueden sentirse incómodos llevando un atuendo más formal, lo que puede impulsarlos a buscar otras oportunidades laborales.
¿Existe un término medio?
La decisión de implementar un código de vestimenta depende del propietario o gerente de una cafetería. Aunque es una decisión que debe tomarse en conversación con las personas afectadas: los baristas. Starbucks es un ejemplo de cómo la aplicación de cambios significativos en los uniformes debe incluir las perspectivas del personal. De lo contrario, los propietarios podrían enfrentarse a reacciones negativas.
Esto plantea la cuestión de cómo las cafeterías interesadas en adoptar nuevos códigos de vestimenta o uniformes pueden abordar esta conversación con su personal.
“El barista es una manifestación del espacio y el hecho de que lleven uniformes facilita la distinción entre clientes y empleados. Si un cliente tiene alguna pregunta, sabe a quién dirigirse”, afirma Aric, copropietario de Sterling Coffee Roasters en Portland, Estados Unidos, conocido por su refinado estilo de servicio.
Aric explica que, en sus inicios, el personal de Sterling solía llevar camisa y corbata, pero ahora adopta un código de vestimenta sencillo, totalmente negro.
“Nuestros baristas pueden hacer lo que quieran. Ya sea llevar piercings, tatuajes o accesorios, siempre que tengan un aspecto limpio, aseado y su vestimenta sea completamente negra”, añade. Este enfoque conjuga una estética cohesionada al tiempo que posibilita que la personalidad de cada barista salga a relucir”.
Asimismo, es importante tener en cuenta cómo el uniforme o el código de vestimenta complementa la identidad de marca de una cafetería. Por ejemplo, una cafetería de estilo omakase que ofrece un servicio de café de alta gama requeriría un código de vestimenta o un uniforme que resalte los elementos refinados y profesionales de la marca para que satisfagan las expectativas de los consumidores.
Por el contrario, baristas uniformados en una acogedora cafetería de barrio que da prioridad a la creación de comunidad y a la fidelidad podrían alterar el ambiente y alejar a su clientela principal.

Conclusiones finales
Los uniformes y los códigos de vestimenta de los baristas son un tema controvertido en el sector de la especialidad. Aunque muchos destacan sus aspectos positivos, entre ellos la sensación de unidad, la facilidad al elegir la ropa y la posibilidad de ser percibidos como más profesionales, las desventajas son evidentes. Los uniformes estrictos pueden suponer un riesgo para la libre expresión y reducir la comodidad, aspectos importantes para muchos baristas.
Finalmente, los responsables de cafeterías deben sopesar los pros y los contras, mientras se aseguran de que su personal está de acuerdo con la decisión.
¿Disfrutaste de este artículo? Entonces lee sobre cómo el omakase podría transformar el café de especialidad
Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
¿Quieres leer más artículos como este? ¡Suscríbete a nuestro boletín semanal aquí!




