21 de septiembre de 2025

Por qué no es un buen momento para abrir una tostaduría como proyecto personal

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  • Muchos sueñan con abrir una cafetería o una tostaduría, pero el romanticismo se desvanece rápidamente
  • La Asociación de Cafés Especiales estima que abrir una tostaduría requiere aproximadamente un capital inicial de US $120 000
  • En 2025, los tostadores se enfrentan a una presión financiera más fuerte que nunca, ya que los costos del café verde se mantienen elevados
  • La pasión ayudó a construir la industria del café de especialidad, pero una tostaduría no puede vivir de ella en el difícil clima económico actual

La idea romántica de abrir una tostaduría como proyecto personal atrae a muchas personas, dentro y fuera de la industria del café. Hay aspectos idílicos en el funcionamiento de una pequeña tostaduría, desde experimentar el aroma de los granos recién tostados hasta ser tu propio jefe.

Aunque la realidad es más compleja. La feroz competencia, los elevados costos de puesta en marcha y las complejas regulaciones son solo algunos de los obstáculos a los que se enfrentarán los nuevos empresarios.

Este año, además, plantea retos desconocidos. En febrero, los precios del café verde alcanzaron un máximo histórico de US $4,41 por libra y desde entonces se han mantenido en torno a los US $3,00. Sin contar con el aumento de los costos operativos, la subida de los tipos de interés y los elevados aranceles de importación, los tostadores se encuentran bajo una presión financiera muy fuerte.

Marius Nica, de Olivo Coffee Culture, comparte su opinión sobre por qué no es un buen momento para abrir una tostaduría dejándose llevar por la pasión.

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Tueste de café de especialidad

La pasión ayudó a crear el café de especialidad, pero ya no es suficiente

La tercera ola y la cultura del café de especialidad se construyeron sobre el deseo de “hacer las cosas de manera diferente”.

Muchas tostadurías comenzaron como empresas emergentes o proyectos personales, liderados por emprendedores optimistas que querían cambiar la industria del café. Los gerentes de cafeterías y tostadurías apasionados construyeron sus marcas basándose en la artesanía, la calidad y la transparencia. Abogaron por precios más justos para el café de calidad y por una apreciación culinaria del café similar a la del vino y la cerveza artesanal.

En contraposición a la comodidad y la “ausencia de alma” de las grandes cadenas, ofrecían espacios para que los consumidores conectaran con el café de nuevas formas, creando un sentido de comunidad que ayudó a prosperar a estos negocios.

En los primeros días del café de especialidad, los millennials se consideraban geniales por beber café filtrado, que por supuesto era negro, y apreciar sus matices de sabor. Tanto los propietarios de los negocios como los clientes compartían la pasión por el café excelente, especialmente a medida que el mercado prosumidor proliferaba y se diversificaba.

Como más aficionados al café invertían en máquinas de espresso domésticas de alta gama, molinos de primera calidad y cafeteras manuales, e incluso tostadoras de muestras, la idea de abrir su propia cafetería o tostaduría se volvió más atractiva. Al obtener excelentes resultados en casa, muchos baristas y tostadores aficionados perfeccionaron sus habilidades y alimentaron su pasión por el café con la esperanza de poder dirigir algún día su propio negocio.

Este sentimiento persiste, como se observa en foros como Reddit, donde la gente expresa su interés en montar un pequeño negocio de tostado como actividad secundaria. La idea romántica de abrir una tostaduría sigue resultando atractiva, pero los retos actuales de la industria ponen de manifiesto la realidad.

“La pasión es la chispa. Te impulsa, pero no paga el alquiler, ni cubre los costos del café verde, ni arregla una tostadora defectuosa”, afirma Marius Nica, director ejecutivo y fundador de Olivo Coffee Culture, la primera tostaduría de especialidad de Transilvania, Rumanía.

Por qué el 2025 ha sido un año complicado para el café de especialidad

A pesar de su corta edad, la industria del café de especialidad ha crecido a un ritmo notable. El consumo de este café alcanzó recientemente su nivel más alto en 14 años en Estados Unidos, lo que indica una maduración de uno de los mercados más grandes del mundo para el café de especialidad.

Aunque el crecimiento ha sido constante, la industria del café se ha enfrentado a una serie de retos sin precedentes.

Los precios del café verde alcanzaron un récord de US $4,41 por libra a principios de febrero y se han mantenido volátiles desde entonces. Esto ha obligado a los tostadores a replantear sus estrategias de abastecimiento y su oferta de productos para gestionar mejor los márgenes, ya de por sí ajustados. Los costos operativos, desde la leche hasta el embalaje, pasando por la mano de obra y el alquiler, han aumentado. Mientras tanto, los bancos se han vuelto más estrictos con los acuerdos de préstamo que los tostadores requieren para cubrir los costos de las grandes compras de café verde y equipos.

“Todo cuesta más en 2025: la logística, el café verde, la energía. Esta volatilidad de los precios del café verde y la logística de la cadena de suministro nunca se había visto”, afirma Marius.

Los aranceles generalizados de Estados Unidos son un buen ejemplo de eso. El presidente Donald Trump ha impuesto recientemente a Brasil, el mayor productor de café del mundo, unos aranceles de importación del 50 %, lo que ha transformado el comercio mundial del café, ya que exportadores y tostadores hacen lo posible por evitar estas elevadas tasas.

Ya no es como antes

“Ahora, los consumidores son más conscientes del valor”, añade Marius. “Rumanía es ahora un país Schengen de la UE, por lo que los consumidores tienen un acceso más fácil a tostadores de toda la UE. Pueden comprar granos tostados a mejores precios y, en algunos casos, sin gastos de transporte. De repente, hay competencia de toda Europa”.

Incluso el “gran café” está amenazado. Coca-Cola reconsideró su inversión de US $5100 en Costa, ya que las ventas siguen disminuyendo, lo que demuestra la magnitud de la presión financiera que ahoga actualmente a la industria del café.

“La pasión era fundamental en Rumanía hace 11 o 13 años, cuando surgió por primera vez el panorama del café de especialidad. Aunque la pasión sin un plan de negocio, sin comprender el flujo de caja, la logística, el abastecimiento de café verde y la captación de clientes, no es suficiente”, afirma Marius. “La industria del café de especialidad es hoy muy diferente, se basa en los márgenes, la consistencia y la confianza”.

“Si abres una tostaduría basándote únicamente en la pasión, sin una planificación financiera sólida, sin habilidades operativas y sin comprender el mercado, estás arriesgando mucho”.

Tostador de especialidad

Los tostadores necesitan tener más conocimientos empresariales

En sus inicios, el café de especialidad era una novedad: algo nuevo y emocionante. Los tostadores pioneros aprovecharon esto para crear marcas que atrajeron a un público fiel.

Las cafeterías y tostadurías de café de especialidad, que antes eran una excepción, son cada vez más habituales en muchos países. Marcas como % Arabica de Japón y Reborn Coffee de California han conseguido millones en inversiones para impulsar su expansión internacional, incluso en mercados emergentes.

La competición en el mercado es feroz y la necesidad de crear una marca duradera que pueda salir adelante en medio de una serie de tormentas financieras es más pertinente que nunca. La cruda realidad es que, en la industria actual, ni siquiera una pequeña microtostaduría puede sobrevivir solo con entusiasmo.

“Se necesita más que pasión para abrir una tostaduría y hacerla funcionar”, afirma Marius. “Me apasiona el tueste de café y el café en general, pero muy poco después de fundar Olivo Coffee Culture me di cuenta de que necesitaba un equipo que se encargaran de todo lo demás: contabilidad, ventas, marketing, imagen de marca, logística y capacitación”.

“Con el tiempo, comprendí que esas cosas son tan importantes como el tueste de café”.

Los aspectos blandos del desarrollo de una marca de café, como la imagen y el estilo de la empresa, deben seguir siendo divertidos y emocionantes. En el complejo panorama económico de 2025, un enfoque metodológico es fundamental para el éxito.

La Asociación de Cafés Especiales estima que abrir una tostaduría requiere aproximadamente US $120 000 de capital inicial. Esto incluye los costos de equipos como tostadoras, ventilación y posquemadores, así como los permisos y la formación para garantizar la consistencia.

Enfrentar las adversidades

“La consistencia supera la creatividad. El tostado es un trabajo repetitivo y meticuloso. Si no puedes ejecutar el mismo perfil 100 veces, no estás preparado”, dice Marius.

A medida que el acceso a la financiación tradicional se hace más difícil, numerosos tostadores recurren a fuentes de financiación alternativas. En cualquier caso, los gerentes deben saber cuánto tiempo tardarán en recibir el retorno de la inversión.

“Conoce tus cifras: costo de los productos, punto de equilibrio, flujo de caja. Si no puedes hacer previsiones básicas, busca ayuda o no empieces”, aconseja Marius.

Navegar a través de los retrasos en los envíos, los aranceles y legislaciones como la EUDR se ha convertido en una realidad para la industria del café. En efecto, esto demuestra que operar una tostaduría es mucho más que simplemente comprar café verde.

“El abastecimiento no solo tiene que ver con el sabor, sino con la logística, la confianza y el momento oportuno. Hay que estar preparado para los retrasos, las variaciones de calidad y los riesgos del abastecimiento”, afirma Marius. “Las ventas son todo. Tostar un café excelente no garantiza la demanda, hay que crear canales de venta antes de poner en marcha la maquinaria. También, se necesita un buen marketing y presencia en redes sociales”.

Encontrar maneras de canalizar el entusiasmo

La industria del café de especialidad ha madurado. Tras los primeros días de experimentación y obsesión por la novedad, los tostadores se muestran menos dispuestos a asumir riesgos ante un panorama económico progresivamente difícil.

La pasión, sin embargo, es un elemento crucial en el espíritu emprendedor. Proporciona el impulso, la motivación y la resiliencia que los propietarios necesitan para gestionar los retos que supone iniciar y hacer crecer un negocio.

En la incierta industria cafetera actual, los tostadores deben encontrar nuevas formas de canalizar su entusiasmo y fervor.

“La pasión debe llevarte a catar con más cuidado, a abastecerte de forma más ética, a formar mejor a tus baristas y a comunicar tu historia con precisión”, afirma Marius.

La industria del café también es creativa, lo que permite a los tostadores construir sus marcas para el éxito a largo plazo de nuevas maneras. Eventos como los Global Coffee Awards y Producer & Roaster Forum, por ejemplo, brindan la oportunidad de unirse a redes internacionales, aprender de los productores y profesionales del café en origen, y recibir reconocimiento mundial por sus habilidades y experiencia.

Microtostaduría de café

Abrir una microtostaduría como proyecto personal es el sueño de muchos. A pesar de eso, la realidad actual de la industria del café disipa el idealismo.

“La pasión es tu ventaja cuando las cosas se complican, pero solo si la aprovechas con un propósito”, concluye Marius. “Enamórate de los sistemas, de la mejora, de las partes aburridas del trabajo, así es como la pasión sobrevive al trabajo duro”.

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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto

PDG Español 

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