17 de mayo de 2025

La agricultura regenerativa no sustituye a la orgánica

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  • La agricultura regenerativa gana tracción en el sector cafetero
  • A pesar de eso, solo el 19 % de los encuestados la conocen, frente a un 59 % que conoce la etiqueta orgánica
  • La agricultura regenerativa es más un enfoque holístico que una certificación

La agricultura regenerativa va camino a convertirse en otra palabra de moda en materia de sostenibilidad. Al igual que la etiqueta de orgánico, la de cultivo regenerativo promete a los consumidores un compromiso con la protección del ambiente.

Mientras que las prácticas regenerativas tienen un enfoque holístico y se basan en la salud del suelo, la agricultura orgánica tiene como objetivo específico evitar el uso de productos químicos sintéticos. 

A diferencia del concepto sencillo y bien definido de certificación orgánica, la agricultura regenerativa es un término general que abarca cultivos (incluyendo el café), ganado y una combinación de técnicas de agricultura sostenible. Esto dificulta su evaluación con indicadores cuantitativos concretos.

El término apareció por primera vez en la década de 1980, de la mano del Instituto Rodale. Se refería a la práctica de una agricultura orientada a la salud del suelo y a la regeneración de sus nutrientes, sin olvidar el bienestar de los animales y los trabajadores.

Hoy lo vemos esparcido por doquier. Se ha convertido en un término impreciso y amplio, con algunos intentos de formalizarlo a través de la certificación e, inevitablemente, con greenwashing asociado.  

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Recolección de café

Una tendencia en expansión

Empresas como Nestlé se han sumado a la tendencia, esbozando visiblemente sus objetivos en sus plataformas. La multinacional se ha fijado como meta que, para 2025, al menos el 20 % de sus ingredientes proceden de fuentes regenerativas y el 50 % para 2030. Esto implica formar a los agricultores en prácticas regenerativas y aspirar a una certificación regenerativa específica o a un seguimiento e información periódicos. 

Otras grandes empresas como Starbucks, Illy y Lavazza también han empezado a apoyar activamente iniciativas de agricultura regenerativa mediante inversiones y compromisos formales para su desarrollo, a menudo en un marco organizado con objetivos estructurados de agricultura regenerativa para explotaciones colectivas. 

Mientras tanto, han surgido numerosas definiciones y normativas en torno a este principio. Las organizaciones Regenerative Organic Alliance y A Greener World, por ejemplo, ofrecen programas de certificación bastante nuevos, aunque basados en otras certificaciones existentes, como la USDA Organic, y parecen ser normativas que aún no están reconocidas formalmente fuera de Estados Unidos.

La agricultura regenerativa es una palabra comodín que puede resultar difícil de entender

Dado que la producción de alimentos es responsable de casi el 25 % de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero, gobiernos y organismos empezaron a fijar objetivos para una agricultura más sostenible. Así, surgió el concepto de agricultura regenerativa. 

En la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios y en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (más conocida como COP26) se aludió a ella de forma imprecisa y sin aportar ninguna definición concreta

Desde entonces, ocupa un lugar cada vez más destacado en los planes de sostenibilidad impulsados por las empresas. Independientemente de sus nobles objetivos y de su potencial real para los sistemas alimentarios sostenibles, se ha convertido en un término comodín que engloba prácticas de conservación del suelo y de mitigación de gases de efecto invernadero en el sector agrícola. 

Su atractivo podría derivar del énfasis en la regeneración de los recursos naturales, un concepto potente pero sencillo de entender para la mayoría. Con todo, el conocimiento que tienen los consumidores sobre este concepto todavía es limitado.

De hecho, un estudio realizado por el Consejo Internacional de Información Alimentaria sobre el grado de comprensión de la agricultura regenerativa por parte de los consumidores reveló que solo el 19 % de los encuestados estaba familiarizado con el término, frente al 59 % que afirmó conocer la etiqueta orgánica. La práctica holística es demasiado polifacética para resumirse en una sola etiqueta, lo que puede resultar confuso.

¿Es necesaria una certificación?

“Las certificaciones son una forma de generar confianza con el consumidor final”, afirma Luisa Mejía, propietaria de la finca cafetera Café del Cielo en Colombia.

“A pesar de eso, no es obligatorio estar certificado. Yo utilizo prácticas regenerativas. Me centro primeramente en recuperar la vida en el suelo. En restaurar la microbiología, las bacterias, los hongos y los insectos mediante la aplicación de estiércol natural y compost. También, planto legumbres que fijan el nitrógeno en el suelo y mantengo grandes árboles que crean hábitats para las especies locales y fomentan la biodiversidad”.

Muchos caficultores, la mayoría pequeños caficultores autóctonos de la tierra que cultivan, llevan generaciones promoviendo la agricultura regenerativa. Esto incluye el mantenimiento de la salud del suelo, el control de la erosión, los abonos naturales y el deber de cuidar los ecosistemas circundantes, aunque no se refieran a ello como tal. También, refleja una falta de reconocimiento de los sistemas alimentarios de los pueblos indígenas que prefiguraron estas prácticas.

Cultivo regenerativo de café

Con una etiqueta aún incipiente hay margen para la manipulación

Decir que un producto o una finca practican la agricultura regenerativa podría ser una forma de greenwashing mientras que las prácticas no estén certificadas, no se controlen con regularidad o no se informe sobre ellas. 

Al no existir un proceso formal transparente para hacer cumplir las distintas prácticas e informar sobre ellas, la agricultura regenerativa está pasando a ser un problema. 

En respuesta a ello, Climate Farmers y el Savory Institute han intentado crear un Marco Mínimo de Información. Así, agricultores y consumidores podrían comprendan mejor la agricultura regenerativa y si las fincas mantienen o no las prácticas correctamente. 

Un estudio de FAIRR sobre 79 empresas agroalimentarias mundiales reveló que 50 de ellas, es decir el 63 %, se refieren a la agricultura regenerativa como una solución a la crisis climática y la biodiversidad. De ellas, solo cuatro (Nestlé, PepsiCo, JBS S.A. y Sodexo) se han comprometido financieramente a apoyar a los agricultores de su cadena de suministro para incentivar la adopción de la agricultura regenerativa.

De las empresas que se han comprometido, el informe concluye que el 64 % no tiene objetivos cuantitativos a nivel de toda la empresa para alcanzar esas metas. Sin indicadores de éxito ni objetivos cuantitativos, parece difícil evaluar si una finca ha alcanzado los objetivos de la agricultura regenerativa.

La dificultad de medición

Desde este punto de vista, los intentos de certificación para ofrecer algún tipo de seguimiento y evaluación formal tienen sentido, aunque resulta costoso para los agricultores, especialmente sin apoyo financiero. Algunos productores hacen un seguimiento minucioso de los resultados, pero sin un sistema reconocido resulta difícil demostrar su eficacia ante compradores y consumidores.

“El suelo de mi finca se analiza constantemente para saber qué nutrientes necesita. Al mismo tiempo, se controla la salud y resistencia de mis árboles y la biodiversidad general de la tierra”, dice Luisa. 

“Lamentablemente, los indicadores clave de rendimiento (KPI por sus siglas en inglés) blandos, como la biodiversidad o la resistencia, son difíciles de cuantificar y supervisar”.  

A pesar de las dificultades, ella cree que no hay futuro para el café sin prácticas regenerativas. Más allá de eliminar el uso de fertilizantes artificiales, como dicta la agricultura orgánica, que son perjudiciales para el suelo y la biodiversidad circundante, así como para el bolsillo de los agricultores, las prácticas regenerativas buscan reequilibrar los ecosistemas completos de las fincas para la transformación sostenible y a largo plazo de los espacios de cultivo.

Cultivo de café bajo sombra

Conclusiones finales

El hecho de que las empresas agroalimentarias mundiales promuevan la agricultura regenerativa como solución eficaz a los sistemas alimentarios insostenibles es un avance positivo. 

Aunque sin inversión financiera que apoye la transición de los agricultores hacia esta práctica, y sin sistemas formales de seguimiento y evaluación, este enfoque transformador autóctono corre el riesgo de convertirse en una salida más para el marketing de sostenibilidad y greenwashing. 

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre las diferencias entre la agricultura regenerativa y orgánica

Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

Nota editorial: este artículo fue publicado originalmente en inglés en Coffee Intelligence

PDG Español

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