28 de junio de 2024

Recorrido por algunas zonas productoras de café en Ecuador

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Ecuador cuenta con una especial ubicación geográfica y distintos microclimas que favorecen el cultivo de café. Además es uno de los pocos que produce Arábica y Robusta en zonas altas y bajas.

Lastimosamente, con el pasar de los años, la producción de café en el país ha ido disminuyendo por distintos factores y en la actualidad hay un déficit para el consumo interno. A pesar de eso, en cuanto a calidad, es un origen que ha ido ganando visibilidad. 

Este cultivo se da en 23 de las 24 provincias del país, cada una con características particulares y sus propios desafíos. En este artículo, conoceremos un poco más sobre cuatro de ellas: Guayas, Manabí, Pichincha y Loja. 

En una reciente encuesta realizada por PDG Español, el 70 % de las personas afirmó que, de estas cuatro provincias, la que más se destaca por la calidad de su café es Loja, seguida de Pichincha y Guayas con 11 % cada una. Finalmente, solo el 4 % de los encuestados considera que Manabí es la zona más reconocida en este aspecto. 

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Capacitación de productores de café

Provincia del Guayas

Esta provincia de la costa ecuatoriana es conocida por producir Robusta. La gran mayoría de sus caficultores son pequeños productores y, por falta de infraestructura, se inclinan por el proceso natural.

Desafortunadamente, ante la ausencia de un censo cafetero, hoy en día se desconoce el número exacto de caficultores y los volúmenes de producción que manejan en esta zona.

Joseph Massoud, presidente de la Asociación Nacional Ecuatoriana de Café, señala que aunque actualmente se produce poco café, la provincia tiene un gran potencial para los Robustas finos. 

“El éxito en el Robusta es la calidad de la poscosecha. El Robusta honey según mi experiencia, ha sido un éxito”, explica. 

Frente a los retos que enfrentan los productores en Guayas, se destaca la falta de apoyo gubernamental para el desarrollo de variedades como Conilon o Robusta de alto rendimiento. En consecuencia, es difícil que los caficultores locales puedan competir con otros países productores de la región. 

Por otra parte, al existir un déficit de producción en el país, el mercado interno es el que mejor oferta. De hecho, la industria de café soluble a nivel nacional demanda entre dos y tres millones de sacos de 60 kg al año. 

En contraste, la provincia del Guayas solo puede producir entre 500 hasta un millón de sacos de 60 kg al año. En ese contexto, Joseph afirma que “no hay ningún potencial de crecimiento si no hay propagación de material genético de alto rendimiento”. 

Acopio de cerezas de café

Provincia de Manabí

Manabí era una de las provincias de Ecuador que más café producía pero, con los años, la cantidad ha disminuído. Actualmente, se estima que en este territorio hay unas 30 000 hectáreas en las que se cultiva café a menos de 800 m s.n.m, con un número de productores entre 28 000 y 30 000, y volúmenes entre 50 000 a 55 000 quintales por año.

En esta zona se produce café de la especie Arábica y variedades como Típica, Caturra, Bourbon, Sarchimor 1669 y otras que fueron importadas de Brasil. Por la altitud, sus cafés se caracterizan por tener sabores suaves y una acidez regular. 

Rubén Alcívar, investigador y director de desarrollo de tecnología en el Centro Experimental de Café Askley Delgado, señala que en el inicio del boom cafetero en la provincia se producía café lavado pero, en los últimos 15-20 años, los caficultores se han inclinado más por el método natural.

En cuanto a los desafíos que enfrenta la caficultura en esta zona, Rubén destaca que los agricultores “tienen que recibir más información y extensión. Eso debe darlo el estado porque difícilmente un caficultor puede contratar una asistencia técnica”. También, señala que es necesario posibilitar el acceso a créditos estatales con tasas de interés justas.  

Otra problemática a la que se enfrentan los productores es la comercialización. En este sentido, Rubén explica que el gobierno tiene que regular, controlar e incentivar a los mercados internacionales para que los productores tengan la oportunidad de establecer relaciones comerciales directas con compradores extranjeros.

Hoy en día, una vez que el café manabita llega a los comerciantes de Jipijapa se traslada a la ciudad de Guayaquil para ser comprado por las grandes corporaciones que se encargan de exportarlo.

Finalmente, Rubén enfatiza que el potencial que tiene Manabí para producir café es muy alto, por el tipo de clima y suelo. Para eso, es importante que haya una inyección económica gubernamental y se ofrezca el apoyo necesario, desde diversos frentes. 

Instalaciones de secado de café

Provincia de Pichincha

El cultivo de café en esta provincia se desarrolla, aproximadamente, entre 1000-1600 m s.n.m. con temperaturas que oscilan entre 18-20 °C pero que pueden llegar hasta 32 °C. En general, sus cafés se destacan por ser florales y frutales.

Igual que en Guayas, por falta de datos actualizados, se desconoce el número de productores y hectáreas dedicadas al cultivo de café en Pichincha.

Henrry Gaibor, propietario de Finca Maputo, dice que la mayor parte de la producción de café en la provincia son cafés lavados, aunque esto ha ido cambiando y mejorando. Destaca, a su vez, que hoy por hoy el 80 % de su producción se destina al mercado internacional y solo el 20% al local. 

Él cuenta que el mayor reto que enfrentan los caficultores de este territorio es el económico. “La mayor parte son pequeños productores y, por ende, sus ingresos no son mayores”. En consecuencia, no pueden cubrir los costos de fertilización o de mano de obra ya que en Pichincha es más elevado en comparación con otras zonas del país. 

Como otras de las problemáticas para el desarrollo de la caficultura en esta provincia, Henrry destaca la especulación y la falta de asociatividad. “Aunque sea difícil de comprender que los caficultores no quieran asociarse, es lo que pasa en Pichincha y a nivel nacional, resultando en un escaso crecimiento de la caficultura ecuatoriana”.

“Se conoce que la asociatividad es la que da rendimientos y dentro de los países en los que he estado ha dado resultados, pero aquí es muy difícil”, resalta. 

Recolector de café

Provincia de Loja

Loja es una de las zonas más valoradas y reconocidas a nivel nacional e internacional por la calidad del café que produce. Ubicada al sur de Ecuador, esta provincia cuenta con condiciones climáticas especiales al estar atravesada por la cordillera de los Andes.

De los 16 cantones de Loja, 15 se dedican al cultivo de café. Alrededor de 8000 caficultores están activos y el 61 % corresponde a mano de obra familiar con una superficie menor a cinco hectáreas.

Entre las variedades que se producen en esta zona, potenciadas a través de procesos experimentales que aportan un perfil de taza particular, están:

  • Sidra
  • Típica Mejorada
  • Geisha
  • Caturra
  • San Salvador
  • Pacamara

El café lojano se caracteriza por ser jugoso y de acidez cítrica, con notas a frutos amarillos, frutos rojos, azúcar morena, panela, bayas, té, cacao y chocolate negro.

Diana Vélez, presidenta de la Asociación de Cafés Especiales de Ecuador, productora de café y CEO de Yambamine Specialty Coffee, dice que “las condiciones agroclimáticas, los sistemas de producción y los procesos particulares de manejo del cultivo, cosecha y poscosecha otorgan reconocimientos valiosos para el café de esta zona del país”.

Asimismo, explica que el café producido en Loja ha logrado marcar la diferencia gracias a la capacitación y tecnificación de los productores. 

Radicalmente opuesto al caso de Pichincha, el 80 % del café lojano se consume en el mercado local y el 20 % se destina al mercado extranjero. 

Dificultades que enfrentan sus caficultores

Los precios volátiles del café y costos de producción forman parte de los desafíos que enfrentan los caficultores de la zona. Los insumos agrícolas, la mano de obra, los equipos y la tecnología pueden llegar a tener costos elevados. Sobre todo, para los caficultores en zonas en las que los márgenes de ganancia son más bajos.

Además, “la falta de acceso a canales de comercialización efectivos puede limitar sus oportunidades de venta y reducir sus ingresos”, dice Diana. 

Otra problemática, presente no solo en Ecuador sino en casi todos los países productores, es que “los caficultores pueden enfrentar presiones para cambiar a otros cultivos agrícolas que sean más rentables o que requieran menos mano de obra”.

Caficultora ecuatoriana

Conclusiones finales

Aunque la calidad del café ecuatoriano se encuentra a la altura de los mejores del mundo, las condiciones climáticas adversas, los problemas de infraestructura, la falta de tecnología para producción y poscosecha, y la dificultad para acceder a créditos y financiamiento limita la capacidad de los productores para invertir en mejoras y expansión. Esto impacta directamente en la producción y crea una situación compleja para el sector cafetalero nacional.

El desarrollo de este eslabón requiere de inversión, asociatividad y políticas públicas para que los caficultores puedan producir café en condiciones adecuadas y con pagos justos. De esta forma, Ecuador podría ser nuevamente una potencia en café como otros países de América Latina. 

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Crédito de las fotos: Diana Vélez, Henrry Gaibor, Joseph Massoud, Rubén Alcívar.

PDG Español

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