¿Qué pasó con el café Eugenioides?
- Coffea Eugenioides irrumpió en la escena internacional en el Campeonato Mundial de Baristas de 2021
- Su precio de mercado se ha cuadriplicado en solo cuatro años, ya que la demanda supera con creces la oferta
- El cultivo de Eugenioides sigue siendo una inversión arriesgada para quienes no cuentan con los recursos necesarios para amortiguar los posibles contratiempos
Durante la final del Campeonato Mundial de Baristas de 2021, se podía escuchar la emoción en la voz de Diego Campos mientras describía su café ganador a los jueces: “es por lejos el café más sorprendente y fascinante que he probado”, dijo.
El café en cuestión era Coffea Eugenioides, una especie poco conocida que se caracteriza por su dulzura, baja acidez y sensación en boca suave y sedosa.
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¿Un café poco accesible?
A pesar de haber hecho su primera aparición en el escenario mundial seis años antes, parecía que 2021 sería el año en el que el Eugenioides realmente despegaría. Además de Campos, Natalia Kwiatkowska, de Polonia, y Andrea Allen, de Estados Unidos, se presentaron con un Eugenioides de la misma región de Colombia.
De hecho, después de la victoria de Campos, el Eugenioides pronto se convirtió en el tema de conversación de la industria, con tostadores, cafeterías y consumidores compitiendo por tener en sus manos una taza.
Un puñado de tostadores, incluido el Onyx Coffee Lab de Allen en Arkansas, ofrecieron pequeñas cantidades y quienes tuvieron la suerte de probarlo ofrecieron comentarios categóricamente positivos. Algunos lo compararon con el Geisha, que gracias a sus características distintivas se hizo popular en 2004 y desde entonces ha alcanzado precios muy altos en el mercado.
Mientras que el Geisha ahora se produce ampliamente en América Latina, el Eugenioides está más o menos en el mismo lugar que en el Campeonato Mundial de Baristas. La disponibilidad limitada continúa significando que muy pocos pueden comprar muestras. Para aquellos que pueden, los precios son desproporcionados.
“Hoy hablé con un amigo que tuesta café para competencias”, comenta Andrew Tolley, director de Tolley Coffee and Tea en Ginebra. “Me dijo que hace dos años pagó 200 euros por kg de Eugenioides. Hace poco le cotizaron 800 euros por kg”.
Entonces, ¿por qué, a pesar de todo el revuelo, los productores de café no han adoptado la especie con tanto fervor como se esperaba?

Producción de Eugenioides: una apuesta arriesgada
A diferencia de las variedades Arábica y Robusta, cultivar una especie como Eugenioides es una apuesta arriesgada para los productores. Según la Dra. Sarada Krishnan, científica especializada en café y directora de programas de Crop Trust, parte de la razón es que no ha tenido tiempo de adaptarse a una producción generalizada.
“Coffea Eugenioides aún no ha sido domesticada”, explica. “Por lo tanto, la productividad y los rendimientos siguen siendo demasiado bajos para que un productor se pueda permitir cultivar esta especie. Los granos también son pequeños, lo que dificulta su tostado”.
Cada especie tiene sus propios requisitos de microclima y es necesario adaptar toda una metodología agronómica. Si las condiciones no son óptimas, esto afectará tanto al rendimiento como a la calidad. Se cree que el rendimiento de cada planta de Eugenioides es de tan solo 150 g de café verde, menos de la mitad del rendimiento promedio de una especie Arábica.
“El riesgo de explorar cualquier especie nueva es que el plazo es de entre tres y cinco años”, explica Andrew. “Por lo tanto, se cuenta con un rendimiento y una calidad decentes, y con que el mercado siga interesado en adquirirla una vez que esté lista. Es una apuesta que hay que estar dispuesto a asumir”.
Por eso, producir Eugenioides requiere una gran inversión de tiempo y dinero, algo que la mayoría de los caficultores rara vez tienen en abundancia. Una vez que se han tenido en cuenta la inflación y los riesgos climáticos, esto limita el grupo de productores a solo unos pocos. Incluso entonces, deben evaluar si valdrá la pena la inversión y el costo del posible fracaso.
“Los agricultores que pueden lograrlo tienen fincas de tamaño razonable con espacio para experimentar”, explica Andrew. “Son técnicamente competentes y expertos en gestión agrícola y agronomía, conocen el mercado y tienen la capacidad de viajar a eventos internacionales para recopilar información y promocionar sus productos”.
¿Deben los productores invertir en el cultivo de una nueva especie?
Cuando Eugenioides irrumpió en escena, trajo consigo un factor novedoso que despertó la intriga de varios rincones del sector del café de especialidad.
Aunque se ha vuelto difícil conseguirlo en el mercado general, los precios muestran que este aumento del interés se mantiene. Comparativamente, sin embargo, la demanda es pequeña. Hasta que cafés más inusuales como el Eugenioides no se conviertan en la preferencia de más personas, la Dra. Sarada afirma que es probable que las cosas se mantengan sin cambio.
“Como sociedad, tenemos una cierta percepción de cómo debería saber nuestro café”, afirma. “El sabor de Eugenioides y algunas de las otras especies silvestres se desvía de la norma y, por lo tanto, es necesario educar mucho al respecto. Tal como están las cosas, solo atiende a un nicho de mercado”.
En ese contexto, lanzarse de lleno a la producción de Eugenioides puede ser una inversión sensata solo para productores que cuenten con una producción comercial sólida y flujos comerciales establecidos para amortiguar los riesgos.
Inmaculada Farms, el productor colombiano que lanzó la especie en 2021, es un ejemplo perfecto. Cuando invirtieron por primera vez en Eugenioides fue una decisión visionaria. Tuvieron que experimentar, fallar y aprender antes de tener finalmente éxito. Cinco años después, la apuesta dio sus frutos y ahora se han posicionado como el proveedor líder de un café raro y muy buscado.
“Por ahora, la industria se centra en el rendimiento para obtener rentabilidad”, afirma Andrew. “Si se puede conseguir un precio diez veces superior, entonces tiene sentido financiero explorar otras especies y opciones”.
Para la resiliencia climática y la competitividad general, aconseja que la mejor regla para los productores es maximizar la rentabilidad de las explotaciones agrícolas aumentando los ingresos y reduciendo los costos, teniendo en cuenta los recursos, el microclima y el tamaño.
“Si puedes hacer eso y producir café Eugenioides, podría ser el camino correcto, pero es una forma más riesgosa de producir café”, dice.

Conclusiones finales
Domesticar una especie silvestre requiere tiempo, esfuerzo y educación. La comercialización de Eugenioides no se producirá de la noche a la mañana y, para muchos productores, no es una opción viable. A pesar de eso, podría ser una oportunidad de oro para los afortunados que tienen los recursos y los conocimientos necesarios para arriesgarse.
Aún está lejana la posibilidad de que los consumidores puedan apreciar por sí mismos las características fascinantes de la especie. Por ahora, tendrán que confiar únicamente en la palabra de Diego Campos.
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Créditos de las imágenes: Asociación de Cafés Especiales.
Traducido por Loreta Moccia. Traducción editada por Alejandra Soto.
Nota editorial: este artículo fue publicado originalmente en inglés en Coffee Intelligence
PDG Español
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